Entre enero y septiembre de este año, los salvadoreños han visto cómo el precio de los combustibles escaló dramáticamente, con el diésel alcanzando un incremento del 42.
1% que presiona directamente el costo del transporte y los alimentos.
Según los registros de la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas, el diésel pasó de 3.